Nada màs, me despido de vosotros, seguidores del blog, que aunque no haya podido responder a vuestros comentarios, los he leìdo y disfrutado todos en cada momento.
A huge kiss @ see you soon!
Pero bueno, al menos hemos dejado atrás la incertidumbre de qué hacer en la capital. Han sido cinco días de televisión, internet, cambios de vuelo en el aeropuerto, alternativas por barco y tres hoteles de por medio, sin lograr tener claro nada. Ahora lo que sí sabemos es que como muy pronto llegaremos el martes 27. Así que hasta entonces nos vamos a dedicar a disfrutar de la semana que nos han regalado las cenizas. No nos queda otra...
Han sido dos estupendas semanas en las que no ha parado de regalarnos brotes de adolescencia en estado puro... Y, como no, quiso despedirse a lo grande... El termómetro nos había acompañado durante todo el día, alcanzándose los 18º, pero ya al atardecer empezó a bajar la temperatura. El agua del Atlántico, en Coral Strand, estaba bastante fría...
...pero no hay nada que pueda vencer a los dieciseis años...
NOTA: La primera foto, forma parte de otra de las adolescencias de Alberto, en las que se saltó a un barco abandonado, no es que se volviera a Sevilla vía marítima...
Y Marco lo ha pasado como más le gusta, corriendo arriba y abajo, y con su primo Silvio... Bueno y gritando continuamente "ira, iraaaa..." (todos pensamos que se refería a "mira, mira" pero igual estaba pidiendo información sobre política y terrorismo en Irlanda, hoy en día nunca se sabe... con lo avanzado que están estos niños...)