Ayer domingo cerramos lo que, durante las dos últimas semanas, se ha convertido nuestra casa: un bed&breakfast... como veis, mayor integración en la cultura irlandesa imposible... De ahí que no haya tenido tiempo ni para contaros que ya sólo nos quedan unos días en la isla... ay! Ay, qué pena, sí señor! No han estado mal estos tres meses. Incluso Silvio no se lo ha debido pasar muy mal cuando dice que quiere volver unos días para Sevilla y luego volverse a vivir para siempre a Irlanda... (no sé qué asuntos querrá resolver en Sevilla). Pero bueno,... hablemos primero de las visitas...
Y primera fue la de Epi y Gema, con su pequeño Marco, y el primo Alberto. Llegaron el martes santo. Y aunque es cierto que desde que avisaron de su llegada, el tiempo empeoró... al menos un día pudimos almorzar con algo de sol...
NOTA: En la foto superior la mala cara de Gema no se debe a que le estuviera siguiendo un encapuchado, sino al frío viento que hacía; es más, el encapuchado es Alberto, que aunque él me diga que es normal, esa estética es de rapero...
Las caras de felicidad no se deben a las cervezas, ni al sol, sino a que los pequeños se durmieron justo antes de llegar al restaurante... imaginaos qué tranquilidad...
Cada uno ha pasado el tiempo como mejor ha querido... (en la foto, a Epi sólo le falta un wc para estar relajado del todo...)
Y Marco lo ha pasado como más le gusta, corriendo arriba y abajo, y con su primo Silvio... Bueno y gritando continuamente "ira, iraaaa..." (todos pensamos que se refería a "mira, mira" pero igual estaba pidiendo información sobre política y terrorismo en Irlanda, hoy en día nunca se sabe... con lo avanzado que están estos niños...)
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