27.4.10

HORAS...

...para volver. Desde la recepciòn del B&B donde nos hemos hospedado esta semana os escribo para deciros que se acabò la aventura, que esta noche volvemos a casa. Si los tres meses en Galway pasaron volando, estos diez dìas en Dublìn han parecido horas... La ciudad ha sabido acogernos en este break de nuestro viaje y nos ha regalado durante todo el fin de semana un festival internacional de marionetas con el que hemos disfrutado, los tres, como enanos... No puedo dedicarle màs tiempo a la capital, porque este ordenador tiene el tiempo limitado y estàn esperando. Sòlo puedo decir que los viajes se hacen a travès del punto de vista de cada uno, y en este caso hemos encontrado (como en la foto) la perspectiva adecuada para conocer una ciudad que si bien parece contar con pocos atractivos, en principio, al final con paciencia se encuentran sin buscarlos.
Nada màs, me despido de vosotros, seguidores del blog, que aunque no haya podido responder a vuestros comentarios, los he leìdo y disfrutado todos en cada momento.
A huge kiss @ see you soon!

21.4.10

PARECE QUE VOLVEREMOS...

...aunque hasta que no estemos allí no nos creemos nada, pues igual le da al volcán por volver a erupcionar dos días después, en lugar de dos siglos después...

Pero bueno, al menos hemos dejado atrás la incertidumbre de qué hacer en la capital. Han sido cinco días de televisión, internet, cambios de vuelo en el aeropuerto, alternativas por barco y tres hoteles de por medio, sin lograr tener claro nada. Ahora lo que sí sabemos es que como muy pronto llegaremos el martes 27. Así que hasta entonces nos vamos a dedicar a disfrutar de la semana que nos han regalado las cenizas. No nos queda otra...

Y como tantas otras veces, antes que elegir nosotros, le dejamos a Silvio decidir por los tres. Y de la baraja de posibilidades prefirió ir a Phoenix Park, un enorme parque (dicen el mayor de Europa) a las afueras de la ciudad, donde también nos encontramos a unos seres atrapados desde hace y por mucho tiempo... los animales del zoo.

(Estos son los únicos flamencos que vamos a ver este año...)

Allí el peque ha hecho de todo menos pasárselo mal... igual que nosotros, sin pensar durante un día si el volcán "jdhfgbaskfhjgfj" deja de escupir lava, si la nube viene, si la nube va, si los aeropuertos cierran, si las compañías se quejan, si el vuelo lo cancelan...

16.4.10

EYJAFJALLA

Parece que haya apoyado la mano accidentalmente en el teclado y haya salido en el título esa palabra impronunciable, ¿verdad?
Esas letras juntas, y en ese orden, constituyen el nombre de un glaciar de Islandia, bajo el cual se encuentra un volcán que ha decidido, por cuenta propia, prolongar nuestra estancia en la isla durante unos días más... al menos hasta el martes.
Así que ahora mismo nos tenéis a los tres en un hotel del aeropuerto de Dublín, con las maletas apiladas en la entrada de la habitación y decidiendo qué vamos a hacer estos días en la capital.
En cierto modo nos apetece reconciliarnos con ella, pues en la primera visita que le hicimos, hace más de dos meses, terminamos rellenando una hoja de reclamaciones por el ruido que sufrimos en el hotel en que nos alojamos, maldiciendo el crudísimo frío que nos acompañó y quedando un poco decepcionados de la ciudad tras las expectativas que habíamos puesto en ella.
De momento esta noche el tiempo es más agradable...

14.4.10

IRISH FOOD...

...apologies a million.
O'Grady's on the Pier
Barna (Galway, Co.)
Quizás ahora, a tres días de la vuelta a casa, hable con mayor conocimiento de la comida irlandesa. Y si bien el 80% de la oferta gastronómica sea fast-food, el resto del porcentaje ha merecido la pena disfrutarlo. La calidad de sus pescados: salmones, truchas, lubinas, bacalaos; sus magníficas carnes de corderos, terneras, cerdos e incluso pollos; los productos lacteos que tanto vamos a echar de menos, sobre todo esa leche fresca y esa mantequilla, que ahora entendemos que forme parte de su día a día y que tenga incluso un museo dedicado exclusivamente a ella; su variedad en panes, los scones, el increible brown soda bread, incluso cualquier pan de molde; sus omnipresentes patatas, la cabbage (col) que tanto hemos cocinado en casa y los parsnips, una especie de zanahoría con un leve aroma a jengibre, simplemente espectacular. Todo ello cocinado sin artificios ha logrado enamorarnos definitivamente: sus cremas, sus estofados, sus sandwiches, sus asados, sus platos marineros, sus dulces... Y si todo ello lo acompañas de sus cervezas negras, las "stout", Guinness, Murphy's o mi adorada Beamish, el placer está completo. Bueno, casi, porque todo debe terminar con un buen whiskey de la isla, y aquí tenemos unos cuantos, como el famoso Jameson, aunque yo me quedo con el Bushmills. En fin, que ya estoy echando de menos todo esto, sin haberme ido, y no se me ocurre otra mejor idea para consolarme que salir corriendo de casa a comprar algún libro de recetas... Bye, bye!

12.4.10

EL BAÑO DE ALBERTO

El sábado estuvimos de nuevo por Connemara, antes de que Alberto nos abandonase el domingo.

Han sido dos estupendas semanas en las que no ha parado de regalarnos brotes de adolescencia en estado puro... Y, como no, quiso despedirse a lo grande... El termómetro nos había acompañado durante todo el día, alcanzándose los 18º, pero ya al atardecer empezó a bajar la temperatura. El agua del Atlántico, en Coral Strand, estaba bastante fría...

...Silvio se lo advirtió...

... incluso él llegó a comprobarlo por sí mismo...


...pero no hay nada que pueda vencer a los dieciseis años...

NOTA: La primera foto, forma parte de otra de las adolescencias de Alberto, en las que se saltó a un barco abandonado, no es que se volviera a Sevilla vía marítima...

BED & BREAKFAST (y II)

El sábado santo por la mañana se volvió la familia Epigema y se relevaron en Sevilla con la familia Juanasun, que llegaron por la noche, relevando así Silvio a su compañero de travesuras primoMarco por amigoMario.

Tras un domingo galwayano (con todo su premio incluido) pasamos a un lunes de Pascua (Good Monday por aquí) en el que tuvimos que visitar la comarca de Connemara, y digo tuvimos porque teníamos los coches ya alquilados, porque el día fue de auténtico braserito y pastas con café... La foto de arriba da muestra de ello, y aunque Juan parezca que está más gordo (que lo está...) es más bien efecto del viento...

El único resguardo que encontramos durante todo el día fue la Abadía de Kylemore, nos hubiéramos quedado allí, pero había que volver... La foto es de las pocas que he podido salvar entre el mal tiempo, las gotas en el objetivo y la humedad en la lente. Pero no os preocupeis que hemos vuelto a visitar la zona con mejor tiempo, y ha merecido la pena... ya veréis.

De martes a viernes, Lola, Alberto, Silvio y yo, continuamos con nuestras vidas de estudiantes en Galway. Incluso estuvimos despidiendo a algunos compañeros de la escuela que se volvían a sus paises, en la foto véis a Silvio con una de ellas. Es gracioso porque cada vez que ve a alguna asiática por la calle se cree que es compañera de la mami... Mientras tanto Juan, Asun y Mario estuvieron recorriendo toda la zona suroeste de la isla, con la suerte de que el tiempo les mejoró.

Ya el jueves por la noche tuvimos la última ración de irlandeo con ellos apostando en las carreras de galgos, donde nos lo pasamos como nunca, pero perdimos como siempre...

BED & BREAKFAST (I)

Ayer domingo cerramos lo que, durante las dos últimas semanas, se ha convertido nuestra casa: un bed&breakfast... como veis, mayor integración en la cultura irlandesa imposible... De ahí que no haya tenido tiempo ni para contaros que ya sólo nos quedan unos días en la isla... ay! Ay, qué pena, sí señor! No han estado mal estos tres meses. Incluso Silvio no se lo ha debido pasar muy mal cuando dice que quiere volver unos días para Sevilla y luego volverse a vivir para siempre a Irlanda... (no sé qué asuntos querrá resolver en Sevilla). Pero bueno,... hablemos primero de las visitas...


Y primera fue la de Epi y Gema, con su pequeño Marco, y el primo Alberto. Llegaron el martes santo. Y aunque es cierto que desde que avisaron de su llegada, el tiempo empeoró... al menos un día pudimos almorzar con algo de sol...
NOTA: En la foto superior la mala cara de Gema no se debe a que le estuviera siguiendo un encapuchado, sino al frío viento que hacía; es más, el encapuchado es Alberto, que aunque él me diga que es normal, esa estética es de rapero...


Las caras de felicidad no se deben a las cervezas, ni al sol, sino a que los pequeños se durmieron justo antes de llegar al restaurante... imaginaos qué tranquilidad...


Cada uno ha pasado el tiempo como mejor ha querido... (en la foto, a Epi sólo le falta un wc para estar relajado del todo...)

Y Marco lo ha pasado como más le gusta, corriendo arriba y abajo, y con su primo Silvio... Bueno y gritando continuamente "ira, iraaaa..." (todos pensamos que se refería a "mira, mira" pero igual estaba pidiendo información sobre política y terrorismo en Irlanda, hoy en día nunca se sabe... con lo avanzado que están estos niños...)

30.3.10

25 DE MARZO

Y como cada primavera, aparte del florecimiento de los daffodils en Irlanda, suele ocurrir que Lola cumple años. Así que ahí la tenéis,... parece mentira que tenga taytantos...

NOTA: La foto está hecha en Aran islands, no penséis que sigo metiendo fotos del verano pasado... Pero bueno, de eso ya hace tiempo. Ahora, justo después de que Epi y Gema avisaran de su visita, no ha parado de llover... y llover... y llover... podían quedarse en su... y llover... y llover... y llover...

DAFFODILS

Entre una cosa y otra, nos hemos plantado en primavera. Y de repente, como por arte de magia, el paisaje que nos rodea ha empezado a salpicarse de innumerables 'daffdoils', una variedad de narciso extremadamente amarilla.


Resaltando, como si de una actuación artística se tratara, en el ocre entorno que nos ha estado abrigando durante los meses de invierno.

Y, como no, en nuestra casa tampoco podían faltar... y no penséis que vamos por los campos arrancando flores, es que los primeros daffodils del año son utilizados para recaudar dinero en la lucha contra el cáncer.

25.3.10

EL ABUELO PEPE Y LAS TITAS...

...llegaron el sábado noche como los reyes magos, cargados de regalos para el peque. Juegos de magia, linternas para la noche, golosinas...

... y el regalo estrella: una cámara de fotos. Para que se le ponga cara de cámara de fotos, como él dice que yo tengo...

Al día siguiente estuvo haciendo algunas pruebas en casa, hasta que se vio capacitado para salir... Así que nos fuimos a pasear. Nos encontramos con una exposición de pinturas en una iglesia cerca del muelle y allí entramos.

Ahí lo tenéis frente a un lienzo, no me digais que no tiene pose de auténtico reportero gráfico... Después del reportaje volvimos a sus costumbres de siempre...

...dar de comer a los cisnes...


...balancearse una y otra vez en los columpios...

...y como no, las costumbres de los adultos, los pubs. Y aunque tita Márgara nos lo pusiera difícil con su nueva "dieta" algo encontramos para ella...

El lunes fuimos todos a la biblioteca infantil, ahí podéis ver a cada uno en sus quehaceres: la mami aprovechando para terminar sus ejercicios de inglés, tita Márgara y yo viendo recetas de cocina irlandesa, y al fondo Silvio y tita Loli con sus libros...

... y sus juegos... (realmente no sé quién disfrutaba más de los dos...)

Aunque el abuelo Pepe tampoco es que estuviera muy estresado...

El tiempo no les ha acompañado. Y tras un desagradable martes, el miércoles pudimos salir para conocer algunos rincones de la ciudad y sobre todo para celebrar Saint Patrick's day, el día del patrón de Irlanda. Y como no, en el camino empezamos a ver las primeras notas del color que nos iba a acompañar durante todo el día.

Así que no tardamos en vestir de verde, como dios o San Patricio manda, al pequeño...

...una especie de rana extraterrestre con antenas... y con osito pegado al brazo...
La Catedral estaba a rebosar, no sé si por la devoción del día o por el frío que hacía fuera... en la foto sonríen, pero creo que más de uno se acordaba de la camillita con su brasero... (¿verdad Pepe?)

Un paseíto en tren, dirección al rincón preferido de Silvio...

...donde no faltó la foto de rigor.

Ya en el desfile que festejaba el día, y tras el largo paseo que nos habíamos dado, poco pudimos ver... Pues era tanta la gente que había esperándolo, que nos tuvimos que conformar con que fuera Silvio el único afortunado en contemplarla

(no exagero, que es verdad...hasta los topes)

Así que nos fuimos a celebrar el Santo como más nos gusta: comiendo. Y Márgara volvió a tener suerte... (la verdad es que es complicado encontrar algún plato que no tenga trigo, leche, huevo, ternera y pollo...)

La fiesta en la calle continuaba... aunque el modelito de la chavala poco difiere del vestuario que te encuentras los sábado por la noche....

Para un bético, este día es lo más parecido a lo que podría ocurrir en Sevilla si el Betis ganara alguna vez la Champions League, la calle entera en verdiblanco... aunque si Sevilla estuviera alguna vez así, creo que sería más probable por celebrar Saint Patrick's que por lo otro...

Tras un jueves de mal tiempo, el viernes tocó salir para Dublín. Y como Silvio ya tenía experiencia con las despedidas, volvió el sofocón,... esta vez en la escalera de casa. En el autobús no paró de charlotear incesantemente hasta que,... media hora antes de llegar al hotel, cayó dormido...uf!
Pepe y yo pudimos celebrar nuestro santo y día del padre, teniendo al hijo dormido...
... y Loli y Márgara descansaron del viaje. Esta vez Márgara no tuvo suerte con el restaurante... pero como es precabida, se sacó del bolso su jamoncito y su pan de maíz, y sin problemas...

La mañana del sábado, ya en el aeropuerto y tras las instrucciones oportunas en el idioma para que pudieran pedir un café y una tostada tras el control, no nos quedó más que despedirnos y desearles buen viaje. Muchos besos a los tres!!!

9.3.10

LA SEMANA PASADA

Pues eso, la semana pasada estuvieron con nosotros los abuelos y, tras recogerlos el sábado por la noche en la estación de autobuses de Galway, los llevamos a casa para cenar y descansar, que se lo merecían, después de unas 12 horas de viaje: Sevilla-Málaga, Málaga-Dublín y Dublín-Galway (si es que por un nieto lo que sea...). Ya el domingo, repuestos de las emociones, nos dimos un paseo por el centro histórico de la ciudad.

A la abuela le daba igual ver uno u otro edificio, con tener a su Silvio era suficiente... Aún así hicimos un recorrido por los canales, entramos en la Catedral, paseamos por High Street (la calle "Sierpes" de Galway...), el mercadillo de los domingos...

Y por supuesto uno de los sitios preferidos del peque, un rinconcito junto a una puerta con graffitis (cada uno tiene sus gustos...)

... igual que los de mi padre, de todo lo visto esa mañana se quedó con un pub, el "Quays". La ciudad es bonita, pero como el mundillo de los pubs, no hay nada...

Tras un típico lunch acompañado de varias Guinness y rematado por un Irish coffee, terminamos la jornada en la bahía. Ahí podéis verlos sonrientes, quizás por estar con nosotros, quizás por las Guinness del almuerzo....

El lunes fuimos a presentarles, a los abuelos, algunos de los amiguitos de Silvio, los cisnes, y como mi padre controla varios idiomas, no tuvo problema en entenderse con ellos...

El día estaba espléndido, así que nos dimos un paseo por toda la costa en dirección a Salthill, la zona residencial de la ciudad. Recogimos a la mami de su escuela y almorzamos un buenísimo "fish & chips" (lo más típico, pero también lo que mejor saben hacer) en un restaurante frente al mar, con las correspondientes Guinness de acompañamiento...

Como el día continuaba tan bueno, nos tomamos el café en una terraza junto al acuario, y os puedo asegurar que en cierto modo incómodos por lo que picaba el sol... en serio... (la foto es de aquí, no penséis que la he cogido del verano pasado en Chipiona...)

En el acuario, Silvio y el abuelo, decidieron hacer un viaje en un submarino para buscar algún tesoro escondido...

De vuelta a casa nos paramos en otro parquecillo y apuramos los minutos de sol que quedaban. Hasta que el frío se apoderó de nuestros cuerpos al atardecer y salimos pitando para casa. Teníamos que descansar, además el día siguiente iba a ser muy intenso...

Tatatacháaaaa...n! Y el martes,... Silvio se levantó con tres añitos!!!! Bueno, y su colega Berlusconi también... Así que: Happy birthday to you! happy birthday to youuuuu... happy birthday dear Silvio... happy birthday to youuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!!!!!

El martes iba a ser completo para él. Primero nos fuimos a la biblioteca y allí estuvimos jugando con las piezas y puzzles que tanto le gustan al peque, bueno, y también al abuelo... costó trabajo sacarlo de allí... (...ya sabes cuando te jubiles un juego de construcción...ja!)

Después nos fuimos a la guarde para repartir caramelitos con sus compis. Y a la hora de almorzar nos dimos un buen homenaje, en un restaurante con varias recomendaciones de la guía Michelín y oye, hay poca comida en el país, pero cuando te topas con alguno de éstos, se disfruta. Sobre todo si son los abuelos los que pagan...

Ya en casa, nos dispusimos a soplar las velas en varias tandas, pues nos conectamos por Skype con el resto de familia. Así que cantamos cumpleaños feliz con las titas Loli y Margara y el abuelo Pepe, con las titas Ali mayor y Maribel, y al final con la tita Ali pequeña y tito Alfredo. Silvio ya no sabía qué hacer para aguantarse las ganas de hincarle el diente a la tarta, así que en un descuido...

El día concluyó con un hombre araña de 3 añitos intentando subirse por las paredes después de la cantidad de azúcar que había engullido durante todo el día...

Ya el miércoles hicimos una excursión a las islas de Arán. Tras coger un autobús hacia Rossaveel, el ferry nos dejó en Inishmore. Allí, en un minibús, recorrimos la isla y sus diferentes atractivos. En la primera parada, el peque y el abuelo se acercaron a ver las focas.

Proseguimos el viajecito hasta un monasterio medieval con cementerio incluido, donde Silvio disfrutó piedra a piedra, lo que quedaba en realidad del monasterio... A la hora del lunch sacamos el picnic que llevábamos y como no, buscamos unas Guinness, esta vez en latas.

El mayor atractivo de la isla son unos fuertes (los Dun Aonghasa) hechos de piedra y ubicados en el borde del mar, justo encima de unos acantilados. El camino era muy escarpado y teníamos prisa, así que los abuelos se quedaron jugando con Silvio y la mami y yo nos dispusimos a encontrarlos.
Arriba podéis ver a Lola con algún que otro inconveniente para subir...

Pero mereció la pena el esfuerzo... ya de vuelta del ferry estuvimos hablando con unos estudiantes americanos hasta que llegó el autobús. Lo de los estudiantes americanos no tendría interés contarlo, si no fuera que los volvimos a ver el viernes en Dublín visitando el Trinity College y el sábado por la mañana en el aeropuerto... si es que Irlanda es como un pañuelo...
El jueves con el cansancio del viaje anterior lo dedicamos a no hacer nada en especial, salvo bajar un ratillo al parque (donde la abuela aprovechó para grabarse en la retina los últimos momentos con su pequeñín). Y... bueno.... claro que hubo algo especial! La abuela nos preparó un potaje con garbanzos, morcilla y chorizo (españoles) y verduras (irlandesas) que nos quitó el sentío a todos... A las tres de la tarde no se escuchaba nada en la casa, salvo algún que otro ronquido...
Después del siestorro, la mami y yo nos dispusimos a salir juntos por primera vez en la noche galwayeana, siempre nos hemos alternado para cuidar al peque. Así que ya que teníamos canguros aprovechamos, bueno, hasta que te dejan aquí, porque a las dos de la mañana está todo cerrado...

El viernes temprano nos fuimos a Dublín, dejamos en el hotel todas las maletas de los abuelos y nos dimos una vuelta por la ciudad. Si les hubiéramos dejado se habrían llevado a Silvio con ellos...

Un paseo por O'Connell Street (la "Gran Vía" de Dublín) incluido irish breakfast, en el Trinity College estuvieron charlando, en inglés por supuesto, con una palomita... pero quedaban fuerzas para poco más... Así que nos metimos donde más nos gusta,... en un pub... en Temple Bar no faltan de ellos. Allí nos reunimos con la mami que llegó más tarde porque tenía clase, volvimos al hotel y al día siguiente,... ya conocéis... tormenta de lágrimas...


En fin, nos lo hemos pasado muy bien con vosotros. Muchos besos para los dos! Y ahora nos toca esperar la siguiente visita: el abuelo Pepe y las titas Loli y Margara.